viernes, 12 de diciembre de 2008

Mi confrontación con la docencia

MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA
Entre la docencia y mi profesión
Los estudios profesionales los hice en la Licenciatura en Historia, en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH). Antes de ingresar a la ENAH había considerado la posibilidad de solicitar el ingreso a la Normal, pero no lo hice; la ENAH me convenció y decidí continuar con los estudios en la carrera de Historia. Fue en la ENAH donde me inicié como Profesor Adjunto, al semestre siguiente de haber terminado los estudios de licenciatura en el año de 1987. Uno de mis profesores en la licenciatura me hizo la propuesta de trabajar con él en las materias de Teoría de la Historia y en Geografía Histórica. Este fue mi primera experiencia en la docencia. Acepté esta responsabilidad, ya que necesitaba buscar una manera de ejercer mi profesión; el trabajo que tenía no me lo permitía. La experiencia en la ENAH me permitió apreciar un camino nuevo en mi desarrollo personal, fundamentalmente porque comencé a trabajar como docente y, además, me permitía hacerlo en algo me agradaba y estaba relacionado con mis estudios profesionales.
El trabajo docente cambió mis expectativas sobre el futuro en aquel momento, pues se convirtió en un proyecto de vida. La impartición de clases en la educación superior me ayudó en la consolidación por dedicar mi tiempo a la formación de los estudiantes. Esta situación me enfrentó a la necesidad de conocer mejor el proceso de enseñanza y aprendizaje de la historia. Esto me planteaba nuevos retos al tener que encontrar explicaciones a mis dudas en ámbitos que no eran parte de mi formación profesional, pero que era importante conocerlos con el fin de poder desarrollar mis conocimientos en el terreno educativo.
Después de algunos años en el trabajo docente en la ENAH surgió la propuesta de trabajar en la educación media superior, en el Centro de Estudios Tecnológicos, Industrial y de Servicios No. 2 (CETIS Esto significó un cambio en mi actividad profesional, pues requirió de la dedicación de tiempo completo. Sin dejar de dar clases en la ENAH, empecé a trabajar en el CETIS; al poco tiempo tuve que tomar la decisión de sólo dedicarle mi tiempo al trabajo docente en el bachillerato tecnológico.
La decisión fue tomada con el convencimiento de que había que hacerlo responsablemente, como lo señale arriba, pues fue formando parte de un proyecto de vida para dedicarle la mayor atención al trabajo con los jóvenes bachilleres. Esta decisión la tomé con mucho agrado y satisfacción.
Alo largo de los años me he convencido que este es el lugar donde tengo de desarrollar mis actividades profesionales, tratando de hacerlo en las mejores condiciones posibles.
Finalmente, sólo menciono que sí existiera alguna insatisfacción, ésta sería la de ver a los alumnos abandonar los estudios, cualquiera que sean los motivos, y no poder apoyarlos para que continúen estudiando.
Con mi trabajo me siento feliz, pues hago lo que me gusta: trabajo en la educación impartiendo clases en materias relacionadas con mi profesión.

El ser y hacer docente
En el momento de ir leyendo “La aventura de ser maestro” me fueron surgiendo recuerdos de los primeros momentos como docente; recordé una ocasión en que, siendo estudiante de licenciatura, en una asignatura llegó un profesor a presentarse y a la segunda clase mencionó que nunca había dado clases, pues su trabajo siempre había sido como investigador.: no lo rechazamos, nos quedamos con el para aprender juntos.
Menciono lo anterior pues quienes nos dedicamos a la enseñanza no siempre tenemos los conocimientos necesarios para cumplir a cabalidad con la labor docente. En la licenciatura no nos preparamos para la enseñanza. Es a través de la experiencia como vamos aprendiendo a realizar mejor nuestro trabajo, cometiendo errores y ensayando nuevas formas de aprendizaje para acercarnos, con mayor confianza, a los alumnos; de éstos últimos también aprendemos.
En lo que se refiere a la relación con los jóvenes de educación media superior, recuerdo que al llegar al Centro de Estudios Tecnológicos, Industrial y de Servicios No. 2 (CETIS) y enfrentarme a alumnos con los que no había trabajado, sólo tenía como referencia a los alumnos del nivel superior. Esto significó un reto, pues tenía que lograr el acercamiento con los alumnos mediante un lenguaje que fuera cercano a su propia manera de percibir las cosas: era un mundo diferente, con seres humanos con inquietudes e intereses propios de su edad juvenil.
Tenía que encontrar la manera de concretar la comprensión de los conocimientos sobre las asignaturas que iba a impartir. Afortunadamente tuve asignaturas que estaban ligadas a los conocimientos adquiridos en la licenciatura de historia. Pero el problema principal fue cuando tenía que planear actividades que hicieran posible la comprensión de los temas de los cursos e involucrar a los alumnos en ese proceso de aprendizaje. En este principio, fue importante la orientación de los profesores de mayor experiencia para, sobre la marcha, resolver los problemas que tenían que ver con técnicas de aprendizaje; además fue necesario que cuando había cursos de capacitación me inscribiera en aquellos dedicados al proceso de enseñanza y aprendizaje y de aprendizaje y enseñanza, como la didáctica de la historia. Esto último sigue llamando mi atención, pues nunca se puede dejar de aprender y menos cuando estamos involucrados en procesos educativos que cambian con el transcurrir del tiempo, que adquieren y se actualizan con nuevas modalidades del proceso de aprendizaje.
En el aula se recrea el proceso de aprendizaje y enseñanza, es el lugar más inmediato en donde tanto alumnos como profesores aprendemos. La docencia no significa que quienes saben son únicamente los profesores, aunque es necesario que dominen su propio campo de conocimiento, mas se hace necesario que adquiramos y desarrollemos las herramientas más útiles para cumplir con las expectativas de aprendizaje de los alumnos.
Los profesores tenemos que reconocer que las preguntas e inquietudes de los alumnos son una gran ayudan para reflexionar sobre nuestro quehacer docente; nos plantean interrogantes nuevas sobre los problemas del conocimiento. Freire plantea en la primera carta de Cartas a quien pretende enseñar la importancia de conocer los rasgos cultuales distintivos de los alumnos con quienes trabajamos, porque ellos también con sus actitudes y manifestaciones culturales no enseñan. Es decir que siempre debe haber una relación indisoluble entre al aprender y el enseñar y que quienes somos participes en las aulas, alumnos y profesores, estamos en un proceso de constante aprendizaje, y también de cambio en nuestra formación intelectual.

Moisés Zaldívar Salazar

Los saberes de mis estudiantes

LOS SABERES DE MIS ESTUDIANTES

Los estudiantes saben hacer en Internet. En la época actual las formas de acceso al conocimiento a través del ciberespacio han facilitado el trabajo de los estudiantes, pues de manera rápida pueden obtener información sobre diversos temas, lo mismo que imágenes o videos que los acercar de manera visual al conocimiento. Aunque no todos los estudiantes tienen las mismas habilidades para el manejo de la computadora y la navegación por el ciberespacio. De ahí que se hace necesario conocer todas las posibilidades de obtención de información y de comunicación para compartir el conocimiento.
Hoy en día los estudiantes viven de manera cotidiana en relación al uso de las nuevas tecnologías de la información, ya sea a través del teléfono celular o de internet mediante una computadora. Esto facilita las tareas a realizar en el caso de trabajos escolares, aunque el estudiante no tiene conciencia de los límites del uso de internet, lo cual puede aprender en la medida de que, por medio de la experiencia, aprenda a discriminar la información y sepa distinguir entre lo útil y la basura cibernética.
De acuerdo con lo anterior, los estudiantes manifiestan ciertas preferencias en el uso de internet: 1) búsqueda de música de acuerdo a los gustos diversos de los jóvenes, 2) observación y descarga de fotografías sobre los grupos musicales, 3) descarga de música, 4) ver videos como forma de entretenimiento, y 5) para obtener información que sirva para la realización de tareas escolares, aunque en ocasiones busquen la tarea ya hecha por otros cibernautas.
En lo referente a las formas de comunicación, a través del correo electrónico o del Messenger, las usan para mantenerse en contacto con los amigos o familiares, o bien para conocer a otras personas en cualquier parte del mundo; también como una forma de compartir la información mediante videos o presentaciones como forma de diversión; para estar en contacto con los compañeros de clase cuando se trata de realizar tareas, más cuando se trata de presentar trabajos colectivos o de grupo; asimismo algunos ya comienzan a enviar sus tareas por correo electrónico, pues esto les facilita, según ellos, la entrega y cumplimiento de sus obligaciones escolares.
Cuando se conocen las formas del uso de internet por parte de los estudiantes, los profesores podemos realizar nuevas estrategias de enseñanza que involucren a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
Estrategia para aprovechar los saberes. Para utilizar estos saberes y ponerlos en juego se puede pensar en una actividad en donde los alumnos se involucren con el profesor en la elaboración de una estrategia de aprendizaje en donde la búsqueda de información incluya la fotografía y el video, dándole a cada alumno, organizado en equipos de trabajo, una tarea específica sobre el tipo de información que tiene que investigar e integrar posteriormente con el resto de los miembros del equipo, con la finalidad de elaborar una presentación con textos e imágenes, y con la posibilidad de conectarse por Internet a alguna página electrónica que complemente la problemática abordada en la presentación.
El manejo de la computadora y los recursos para crear y compartir conocimiento hacen posible que los estudiantes puedan participar de manera más activa en su propia formación en colaboración estrecha con los profesores de cada una de las asignaturas. En este sentido los estudiantes pueden participar en la elaboración de recursos didácticos al tener la necesidad de resolver las tareas escolares, pues si se parte de la necesidad de mostrar a los demás los resultados obtenidos, las presentaciones con texto e imagen o la elaboración de videos sobre problemáticas definidas serán una contribución importante para el aprendizaje en el aula.
Quiénes van a enseñar a quiénes. La construcción del recurso didáctico elaborado por los estudiantes tiene que ser con el apoyo de los profesores, pues la orientación sobre las características del contenido es la condición básica para obtener los resultados propuestos desde el principio de la actividad. Es decir que desde el primer momento los estudiantes conozcan los requerimientos mínimos del trabajo encomendado, con las fuentes a consultar (bibliográficas, hemerográficas, webgraficas, etc). Los profesores y los estudiantes podemos aprender de manera conjunta.
Qué les enseñarán. El contenido de las actividades de aprendizaje estará delimitado por el programa de la asignatura correspondiente. Para esto se requiere de la planeación de la estrategia didáctica, donde se establezcan los propósitos de las tareas a realizar y los posibles logros a alcanzar, todo ello con el fin de ir concretando cada una de las actividades y evitar la dispersión.
Dónde los harán. En primer lugar se encuentra el espacio del aula donde se desarrollan las actividades cotidianas de aprendizaje. Este espacio tiene que reunir algunas condiciones básicas para el desarrollo de las actividades (laptop, proyector). En segundo lugar tienen que utilizar el ciberespacio para difundir el trabajo realizado, para que en la medida en que otros estudiantes los conozcan puedan tener una visión crítica del material elaborado, para poder hacerlo pueden usar el correo electrónico o bien mediante un espacio propio en la red de redes, permitiendo con ello la socialización del conocimiento.
Comentario. La red de redes permite que los estudiantes puedan estar en contacto con cualquier tipo de información mediante la forma escrita, por imágenes, fotografías, videos y audio (música). Esto nos indica que las posibilidades de aprender son más amplias, pues ya no se trata sólo del contacto físico con los libros; las formas virtuales se privilegian, dejando de lado a los textos impresos. Sobre esto último es necesario que los estudiantes vean que el acceso a la información por Internet es complementario a los textos escritos o impresos, que no sustituyen al libro, es decir que lo consideren como una herramienta o fuente de consulta.
Asimismo, la comunicación por Internet crea nuevas posibilidades de acceso a la información, ya que permite que los estudiantes estén en contacto con otras personas. Esto es útil, pues cuando se trata de trabajos escolares, donde se requiere de la participación colaborativa, los estudiantes pueden compartir su trabajo con los demás integrantes del grupo al que pertenecen, así como relacionarse con estudiantes de otros grupos con las mismas experiencias de aprendizaje.
Al poder realizar lo anterior, los estudiantes pueden generar sus propios recursos didácticos para el aprendizaje significativo, en la medida en que ellos mismos están construyendo la herramienta para transmitir y comunicarse con otros estudiantes, ya sea en el aula o a través del ciberespacio para compartir experiencias. Con esto se crean nuevas posibilidades de aprendizaje al socializar la información, lo mismo que puede contribuir a fortalecer su formación académica.

Moisés Zaldívar Salazar